lunes, 6 de junio de 2011

Una manera de decirte más

Una manera de decirte más,
una llamada en el contestador,
una pisada que no te pisó.
Una manguera que regaba el pasto del vecino que nunca volvió.

La ultima nota como cobertor,
la ultima letra como sopa de hoy,
la ultima bala como transición.
Alguna calle abandonada al fondo de tu alma que se te escapó.

Una manera de recuperar, un día de fiesta para el disimulo.
Una ciudad que está pereciendo sobre las ruinas del misterio,
el más vano misterio,
del que vende, se vende, te da y te regala, que te oferta sin pensar.

Una mirada que te conquistó,
la carcajada de tu falso yo,
la minifalda que no te quedó:
Una manzana cortada en pedazos y una boca que nunca mordió.

La despistada tarde que te habló,
un frío diagnostico de tu razón,
la anfetamina que te regresó
los colorantes que teñían tus ropas del matiz que el amor no pintó.

Un arcoiris que está blanco y negro, un duende atado al final de este cuento.
Un Policía que va aprehendiendo a las miradas solitarias, a las recién logradas,
a las simples errantes miradas oscuras miradas que no paran de mirar.

Una manera de decirte más,
un telegrama puesto en tu buzón,
una linterna para tu reloj.
Una manera de regar el agua sobre el pasto de lo que murió.

Una manera de decirte más.

22 de febrero 1999/2:08am
Eselepe.

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